Preguntas frecuentes
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Su funcionamiento consiste en la emisión de una fuerte luz que atraviesa la piel hasta llegar al folículo que es absorbida por la melanina que es la sustancia que da color al pelo y que actúa como diana. La energía lumínica absorbida por la melanina es transformada en calor y destruye el folículo.
Para obtener los mejores resultados es conveniente no estar bronceado, por lo que otoño e invierno son los mejores periodos para comenzar y para estar en verano depilado para siempre. También se puede empezar en primavera supendiendo la sesiones en los meses de verano, si se toma el sol, reanudándolas una vez el bronceado haya desaparecido.
El número de sesiones necesarias depende de las características particulares de cada uno:
- tipo y pigmentación de la piel
- color y grosor del vello
- estado de las hormonas
- sexo y edad.
La duración de las sesiones depende de la zona a tratar y oscila desde 10 minutos para axilas a 1,5h para piernas completas.
Las sesiones se deben espaciar de 1,5 a 2 meses que es el tiempo necesario para que el vello que estaba en fase de descanso haya salido completamente; en los días sucesivos a la sesión se puede apreciar como las raíces de los pelos eliminados salen al exterior y permanecerá más de un mes completamente depilada hasta que empiecen a salir otros pelos nuevos que estaba en fase de reposo.
Lo habitual es necesitar una media de 6 a 8 sesiones en las que se eliminará más del 80% de densidad del vello y después conviene realizar sesiones de mantenimiento mucho más espaciadas a lo largo del año para acabar con el vello restante.
No es un tratamiento doloroso, apenas se nota una ligera molestia entre calor y pinchazo, y después la piel se enrojece levemente durante unas horas, para aliviar el enrojecimiento producido se puede aplicar después de la depilación un gel de aloe vera.
El vello crece por ciclos y los folículos pilosos que se encuentran en fase de crecimiento son los más fáciles de destruir mediante el láser ya su alto contenido en melanina actúa como una antena que captura la luz láser que los vaporiza sin lesionar la zona circundante. Debido a que el método afecta permanentemente sólo al vello que está en ciclo de crecimiento son necesarias varias sesiones por que no todos los pelos están en esa fase al mismo tiempo.
En general no se requieren cuidados especiales, únicamente se recomienda no exponerse al sol en las 48 horas siguientes a la aplicación del láser. También hay que tener la precaución de no tomar el sol entre sesiones ya que la piel al ponerse morena hace que sea ésta la que absorba la energía y podrán aparecer quemaduras a nivel superficial. Si se toma el sol se deberá esperar un mes para realizarse la siguiente sesión, evitar tomar el sol y los autobronceadores en los días previos al tratamiento para evitar colorear la piel y después de cada sesión no se debe tomar el sol en los 30 días posteriores o hacerlo utilizando protección total.
